Muy buena reflexión. El punto sobre QAnon me parece el más interesante, porque muestra algo clave: Sphinx no necesita ser creíble desde el principio, solo necesita ser suficientemente intrigante para que la gente lo comparta. Y eso es exactamente cómo funciona la desinformación hoy.
Agregaría algo sobre la estética del video: la imagen de mala calidad y la voz distorsionada no restan credibilidad, al contrario, para mucha gente eso parece una "filtración real". Lo imperfecto se lee como auténtico, y eso es una trampa muy común en redes.
Lo que más me llamó la atención de tu análisis es el cierre: la verdad no es lo que se ve, sino lo que se puede verificar. Creo que eso resume todo perfectamente. En un entorno donde la velocidad y la emoción mandan, saber pausar y buscar fuentes confiables antes de compartir algo es más importante que nunca.
Agregaría algo sobre la estética del video: la imagen de mala calidad y la voz distorsionada no restan credibilidad, al contrario, para mucha gente eso parece una "filtración real". Lo imperfecto se lee como auténtico, y eso es una trampa muy común en redes.
Lo que más me llamó la atención de tu análisis es el cierre: la verdad no es lo que se ve, sino lo que se puede verificar. Creo que eso resume todo perfectamente. En un entorno donde la velocidad y la emoción mandan, saber pausar y buscar fuentes confiables antes de compartir algo es más importante que nunca.