Creo que en la actualidad el paradigma constructivista es uno de los más influyentes en las prácticas educativas contemporáneas, aunque también es importante reconocer los aportes del paradigma cognitivista.
Estos dos paradigmas han transformado la forma en que se comprende el aprendizaje y el papel del estuiante dentro del proceso educativo.
El constructivismo es un aprendizaje activo, el conocimiento se construye en base a la interacción con su entrono y conocimientos previos, esta teoría desarrollada por autores como Lev Vygotsky, nos dice que el estudiante es el protagonista de su propio aprendizaje. En la actualidad, este paradigma se refleja en metodologías como el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje colaborativo, resolución de problemas reales y metodologías activas.
Por ejemplo: cuando los estudiantes trabajan en equipo para diseñar diferentes propuestas que ayuden a resolver una problemática de su entorno, están construyendo conocimientos a partir de experiencias significativas.
El paradigma Cognitivista esta centrado en los procesos mentales involucrados en el aprendizaje, como la memoria, atención, razonamiento y resolución de problemas. Desde este punto de vista, el docente organiza y presenta la información de manera que faclite su comprensión y procesamiento, aqui el estudiante es considerado un procesador activo de información.
Un ejemplo de esto es el uso de mapas mentales, organizadores gráficos, mapas conceptuales y herramientas digitales que ayuden a los estudiantes a la organización de contenidos, a relacionar conceptos y desarrollar habilidades de pensamiento.
Considero que Estos dos paradigmas influyen de manera significativa en el proceso de enseñanza-aprendizaje ya que promueven una educación más centrada en el estudiante, fomentan el pensamiento crítico y favorecen la construcción de conocimientos duraderos. Pero en lo personal creo que el constructivismo tiene una mayor influencia en la educación actual ya que impulsa la participación activa, el aprendizaje significativo y en donde el estudiante es el protagonista. Y todos estos aspectos son fundamentales para responder a las necesidades educativas del siglo XXI.