La interacción entre los actores educativos es fundamental para los procesos de enseñanza y aprendizaje. Específicamente, desde la perspectiva teórica constructivista es crucial el poder integrar la participación activa del estudiante, la guía del docente y una influencia adecuada del contexto cultural y social.
En lo que refiere al estudiante, el modelo constructivista lo sitúa como constructor de su propio aprendizaje, indicando que es mediante la experiencia, la reflexión y la vinculación con sus propias experiencias que el alumno logra comprender la información y desarrollar autonomía.
Asímismo, el rol del docente no se relega a segundo plano, en su lugar se vuelve una guía crucial para que los estudiantes exploren el conocimiento. De esta manera, el trabajo del docente implica crear experiencias educativas para que los alumnos las exploren y puedan reflexionar, analizar y comprender.
Por último, estos actores se desarrollan dentro de una institución y contexto social concreto, que deben favorecer los procesos de enseñanza y aprendizaje al permitir y apoyar metodologías activas que le permitan al estudiante desarrollarse y ejercer su protagonismo.
Ahora bien, esto se ha evidenciado en una experiencia propia durante mi último año de colegio, en el proyecto CAS de Alfabetización. A lo largo de este periodo, se asignó a los estudiantes la tarea de enseñar, a un grupo de adultos que no habían completado su educación básica, habilidades como lectura y escritura, además de temas específicos de materias como matemáticas, lenguaje o ciencias. Al inicio se nos capacitó para dar clases a estas personas y a partir de ahí los profesores únicamente nos acompañaron durante el proceso. Las clases se trabajaron de manera autónoma, siempre con reflexión al final y retroalimentación o consejos relacionados. Por último, al finalizar todo el proyecto, se realizó una exposición individual sobre la experiencia y lo aprendido.
Considero que el proceso que atravesamos, las actividades y las situaciones que pudimos observar nos permitieron aprender de primera mano la experiencia docente, aunque regulada y supervisada. Por ende, creo que este proyecto sí perteneció a un modelo pedagógico constructivista ya que los maestros fueron mediadores y guías durante el aprendizaje, los estudiantes logramos construir nuestro propio conocimiento y opiniones, y además, la institución brindó los espacios y los materiales necesarios para el desarrollo del proceso en un contexto social de ayuda a la comunidad .