¿Dónde lo viste?
Vi esta información en Facebook y en un grupo de WhatsApp donde varias personas la estaban compartiendo. Además, encontré una publicación en LinkedIn que hablaba del mismo tema:
¿Qué decía la información?
El mensaje decía que la Agencia Nacional de Tránsito del Ecuador había sido hackeada y que todos los datos personales de los ciudadanos estaban expuestos. También recomendaba tener cuidado porque supuestamente podían usar esa información para estafas.
AUTOPSIA INFORMATIVA
¿Qué hizo que te pareciera creíble?
Me pareció creíble porque hablaba de una entidad oficial y además muchas personas lo estaban compartiendo, lo que hizo que pensara que era cierto.
¿Qué emociones influyeron?
Sentí preocupación y un poco de miedo, sobre todo por el tema de los datos personales. También influyó la urgencia del mensaje, porque daba la impresión de que había que actuar rápido.
¿Qué señales de alerta no viste en ese momento?
No me fijé en que el mensaje no tenía fuente oficial, ni enlaces confiables. Además, el tono era muy alarmista y no daba detalles claros, pero en ese momento no lo analicé.
¿Cómo verificaste (o cómo podrías haber verificado)?
Después revisé páginas oficiales y noticias, y me di cuenta de que la información no era tan grave como decía el mensaje. Lo correcto hubiera sido verificar desde el inicio antes de creer o compartir.
REDISEÑO DE LA DECISIÓN
Si volvieras a ese momento, ¿qué harías diferente?
Me tomaría unos minutos para revisar si la información es real, buscaría en fuentes oficiales y no la compartiría sin estar seguro.
Mi principal debilidad como consumidor de información es…
Dejarme llevar por contenidos que generan preocupación y que muchas personas comparten sin verificar.
Cierre reflexivo
A partir de ahora me comprometo a…
Revisar mejor la información antes de creerla o compartirla.
A mis compañeros les diría que…
No creamos todo lo que vemos en redes sociales. Muchas veces la información parece real, pero no siempre lo es. Es importante tomarnos unos minutos para verificar antes de compartir, porque así evitamos difundir noticias falsas y contribuimos a un mejor uso de la información.