El paso del marketing transaccional al relacional considero, es como dejar de ver al cliente solo en el momento de la compra y empezar a reconocer todo lo que hay detrás de su historia con la marca. El CRM no es únicamente un registro de datos, sino una memoria de la relación: guarda las interacciones, las preferencias y hasta las pausas, esos momentos en que el cliente no compra pero sigue observando, comparando o esperando.